Filosofía low-tech by design aplicada al digital learning: defensa de la sobriedad digital en el ámbito de la formación

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En estos tiempos en los que la inteligencia artificial se impone, y antes de que el metaverso se extienda por todo el sector de la formación, surge una filosofía radicalmente distinta en el panorama del digital learning.

La filosofía low-tech by design plantea el diseño de formaciones digitales sobrias, inclusivas y eficaces, y responde a los desafíos medioambientales al tiempo que facilita el acceso a la formación y refuerza su eficacia pedagógica.

En este artículo desentrañamos una tendencia que bien podría representar el futuro del digital learning.

Menos tecnología para un mayor efecto: la paradoja del digital learning

En el sector de la formación digital, la escalada tecnológica parece haberse convertido en norma. Con el uso de la realidad virtual, la inteligencia artificial y las plataformas tipo LMS, que cada vez demandan más recursos, a veces se olvida lo fundamental: el valor pedagógico.

El concepto low-tech by design no implica simplemente un menor uso de herramientas digitales; más bien, promueve estrategias de diseño que priorizan las necesidades reales del alumnado y el uso moderado de la tecnología. Esta filosofía propone un retorno a lo elemental frente a formaciones digitales a menudo sobrecargadas.

Formatos optimizados para reducir la huella ecológica

El punto de partida de esta filosofía lo encontramos en la optimización de los recursos pedagógicos.

Pueden ponerse en marcha varios mecanismos:

  • Priorizar formatos sobrios: texto, audio y presentaciones comentadas en lugar de vídeos en alta definición que intensifican la huella ecológica de las formaciones. Esta sobriedad no implica una menor calidad de la formación, sino una optimización consciente de los recursos.
  • Diseñar cursos en línea en forma de archivos HTML estáticos y descargablesen lugar de imponer un LMS que precise una conexión permanente y una gran infraestructura. Esto permite reducir considerablemente la huella de carbono de la formación.

Algunos ejemplos concretos de políticas de optimización de recursos:

  • La Universidad París-Este Créteil ofrece una unidad de enseñanza sobre herramientas digitales y perspectivas low-tech que enseña al alumnado la dimensión tangible de dichas herramientas y su impacto medioambiental.
  • Ciertos programas de estudios con prácticas trabajan con fichas en PDF interactivo y grupos de WhatsApp en vez de en plataformas de e-learning con animaciones en 3D y vídeos en alta definición.

La mediación, clave para el éxito en formación low-tech

La transición hacia una estrategia low-tech no puede hacerse sin un acompañamiento, y tanto alumnos como formadores necesitan asistencia para adoptar las nuevas prácticas. Ahí es donde la mediación digital desempeña un papel crucial.

No basta simplemente con ofrecer contenidos accesibles; el principal desafío consiste en que los alumnos integren eficazmente el uso de estos recursos. Por eso, en la transición hacia enfoques low-tech, hace falta un acompañamiento pedagógico que guíe a los usuarios hacia prácticas digitales más sostenibles y que, al mismo tiempo, maximice la eficacia de su aprendizaje.

Esta mediación se lleva a cabo a través de:

  • el fomento de formatos sencillos como el audio o el texto enriquecido en lugar del vídeo HD;
  • el aprendizaje de la optimización de las herramientas para evitar el almacenamiento inútil;
  • la concienciación sobre el impacto medioambiental de las herramientas digitales.

Low-tech e inclusión: una respuesta a la desigualdad digital

La filosofía low-tech responde, además, a otro desafío de calado: el de la inclusión digital. En un mundo en el que persiste la brecha digital, diseñar formaciones accesibles sin materiales costosos ni conexión de banda ancha se ha convertido en un imperativo ético.

El digital learning con perspectiva low-tech favorece:

  • la compatibilidad móvil y offline, por lo que las formaciones pueden seguirse desde un smartphone y sin conexión;
  • interfaces sencillas y ergonómicas que reducen distracciones;
  • el uso de formatos universales y compatibles (PDF accesibles, MP3, EPUB) en lugar de complejos formatos cerrados.

Lo «estrictamente necesario»: un nuevo paradigma para los creadores de contenido educativo

En la era de los LMS a gran escala y de soluciones de IA de elevado consumo energético, conviene que nos replanteemos nuestra relación con las tecnologías educativas. La perspectiva low-tech nos invita a impulsar una alfabetización digital basada en el conocimiento de consecuencias y la elección fundamentada de herramientas.

Esto implica, concretamente:

  • evitar la inflación tecnológica que incita al excesivo consumo de dispositivos digitales;
  • velar por que cada herramienta que se integra en una formación tenga una finalidad pedagógica clara;
  • enseñar al alumnado cuándo y cómo utilizar la tecnología adecuadamente.

Me gusta recordar a mis clientes que la auténtica innovación en el digital learning no consiste en incorporar cada vez más tecnología, sino en escoger la estrictamente necesaria para cumplir con los objetivos pedagógicos.

Más que un obstáculo, un enfoque estratégico

En contra de lo que a menudo se piensa, el digital learning versión low-tech no supone un retroceso tecnológico, sino una reinvención estratégica de la formación digital que ofrece diversas ventajas competitivas:

  • Reducción del impacto medioambiental: menor consumo de energía y menor necesidad de renovar materiales.
  • Accesibilidad mejorada: formaciones disponibles incluso en zonas con dificultades de conexión.
  • Simplicidad y eficacia: menor complejidad técnica, mayor participación.
  • Mejor memorización: formación más específica, sin sobrecarga cognitiva.

La metodología low-tech representa, en última instancia, un retorno a las bases de la pedagogía en el que la tecnología es un medio y no un fin en sí mismo.

Hacia un digital learning más responsable

El futuro del digital learning no está en competir por la tecnología más avanzada, sino en un mejor diseño y uso de esta, y el low-tech by design abre la puerta a una formación más responsable y de mayor impacto.

Como profesionales de la formación, debemos preguntarnos si necesitamos tanta tecnología para alcanzar nuestros objetivos pedagógicos, o si nuestra infraestructura digital es proporcional a nuestras necesidades reales. La respuesta a estas cuestiones puede ayudarnos a avanzar hacia un digital learning más sostenible y más eficaz.

En el ámbito de la formación digital no basta con innovar; también hace falta transformar, y el low-tech by design nos muestra exactamente cómo hacerlo.

Rony Germon - Contributeur Digiformag

Rony Germon

Rony Germon es el fundador de Futur Possible, una consultora especializada en la transformación digital de la formación y el diseño de herramientas pedagógicas innovadoras. Como experto en ingeniería pedagógica y digital learning, ayuda a organismos de formación en el diseño de campus virtuales, en la creación de unidades de negocio 100 % digitales y en el desarrollo de cursos inmersivos adaptados a sectores con escasa mano de obra. Su estrategia se basa en una pedagogía activa, en las ciencias del conocimiento y en soluciones tecnológicas interactivas. Doctor por la Universidad Tecnológica de Troyes, ocupa, además, el cargo de full professor en la Paris School of Technology and Business.

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