Aprendizaje virtual

Guía de la transformación digital de las organizaciones de formación: desafíos

 

La transformación digital… una tarea colosal. Desde empresas de gran envergadura a pequeños artesanos, nadie se escapa de afrontarla. Y las organizaciones de formación no son una excepción.

En la actualidad, no existe ningún manual sobre la transformación digital dirigido a organizaciones de formación, sino que los pocos libros, textos o casos prácticos disponibles se centran exclusivamente en las grandes empresas. Para ayudar a las organizaciones de formación a planificar su transformación digital, nos hemos propuesto adaptar Le guide de la transformation digitale (Guía de la transformación digital) a las necesidades de los formadores. Este libro, escrito por Vincent Ducret y Emmanuel Vivier, se dirige principalmente a los administradores de grandes empresas. Sin embargo, hoy le proponemos realizar una lectura crítica para adaptar las grandes etapas de este manual al caso concreto de las organizaciones de formación.


Primera parte de la guía: entender los desafíos de la transformación digital

Transformación digital, ¿qué es eso? A partir de esta expresión, que funciona a modo de cajón de sastre, podemos extraer una conclusión: cada vez hay más innovaciones y estas generan cada vez más inestabilidad para las empresas. Ante el aumento de la velocidad de cálculo de los ordenadores, la irrupción de nuevos hábitos o el surgimiento de una economía colaborativa, las empresas tradicionales deben competir con nuevas propuestas. Se trata de las famosas empresas emergentes disruptivas, que ofrecen servicios más eficaces por menos dinero.

La consecuencia de todo esto es que, para sobrevivir y prosperar, las empresas deben adaptarse a las nuevas tecnologías y los nuevos hábitos relacionados. He aquí la famosa transformación digital.

¿Y qué sucede con las organizaciones de formación? Si bien Le Guide de la Transformation Digitale toma como ejemplo las grandes empresas, el desafío es prácticamente idéntico para las organizaciones de formación. La única diferencia es que el adversario no es una empresa emergente disruptiva como Uber, sino la evolución natural de los hábitos. Los clientes optan por la oferta más sencilla y que mejor cumpla con la ley. Por tanto, para una organización de formación, la primera etapa de su transformación digital consiste en depurar sus procesos de trabajo para dejar atrás las hojas de Excel y ofrecer un seguimiento transparente y rápido de los clientes.


Las cuatro grandes innovaciones revolucionarias (y su impacto en la actividad de formación)

Obviamente, disponer de un proceso interno apropiado y eficaz no es suficiente para conservar a los clientes. La segunda etapa de una transformación digital exitosa consiste en aprovechar las innovaciones disponibles para adaptarlas a la propia actividad. Para los clientes de una organización de formación, una oferta de formación moderna no solo debe responder a sus problemas, sino permitirles hacer más con menos y pensar a lo grande. En Le Guide de la Transformation Digitale, se incluye una breve enumeración de las grandes innovaciones revolucionarias de principios de siglo y las oportunidades vinculadas.

Esta es nuestra versión adaptada a la actividad de formación:

Innovación Oportunidad
La velocidad de cálculo de los ordenadores no deja de crecer mientras su precio se sigue reduciendo Más autonomía para las organizaciones de formación y sus clientes Más datos a disposición de las organizaciones de formación Más automatización de los procesos
Hoy en día, internet está disponible todo el tiempo en todas partes Desmaterialización de la actividad de formación y su gestión Oportunidades de desarrollo comercial con independencia de la implantación geográfica
Aumento de la colaboración Actualmente, los formadores pueden asociarse con mayor facilidad para ofrecer programas formativos completos La interactividad entre los alumnos aumenta y aparecen nuevas formas de formación
Fusión de las dimensiones virtual y real La realidad virtual permite reconsiderar las formaciones a distancia Las tecnologías de IA permiten adaptar la formación al perfil de cada persona

Inspirarse en las empresas emergentes o startups para desarrollar su actividad

Auténticos símbolos de la transformación digital, las startups son empresas innovadoras con un gran potencial de crecimiento. Por lo general, son negocios que ofrecen productos o servicios que responden a una necesidad específica de los consumidores y que, al mismo tiempo, crean un nuevo mercado o modifican uno ya existente. Le guide de la transformation digitale toma como ejemplo las denominadas «NATU» (Netflix, Airbnb, Tesla y Uber), todas ellas empresas emergentes que han logrado convertirse en pocos años en referentes de unos mercados ya de por sí saturados: el ocio, la hotelería, la automoción y los transportes.

Y si bien en la guía se realiza una descripción idílica de estas empresas emergentes, lo cierto es que no es necesario considerarlas como un objetivo que las organizaciones de formación deben alcanzar. Sin embargo, el análisis de los elementos sobre los que han construido su éxito permite extraer lecciones interesantes para fundamentar el comienzo de nuestra transformación digital.

No tener miedo a innovar para mejorar la actividad

En este contexto, innovar significa descubrir nuevas formas de trabajar y probar productos o servicios que podrían impulsar la actividad de la organización de formación. Hay dos formas de lograr la evolución del negocio:

  • Primero, internamente, para gestionar mejor la organización de formación. Olvídese de las hojas de Excel y los quebraderos de cabeza entre formadores y ayudantes para decidir su calendario. Actualmente, existen infinidad de productos y servicios que permiten automatizar una parte de su actividad.
  • A continuación, externamente, para complacer mejor a los clientes. Las herramientas digitales actuales permiten a las organizaciones de formación fidelizar a sus clientes y captar otros nuevos.

Mejorar la experiencia del cliente

En la era digital, la experiencia del cliente es el motor del producto y cualquier software o aplicación que no funcione correctamente no servirá para fidelizar a los clientes. Sin embargo, este aspecto tampoco debe descuidarse en el caso de los servicios físicos. Cualquier protocolo de calidad de las organizaciones de formación para el seguimiento de la satisfacción de los alumnos antes, durante y después de las formaciones permite, por ejemplo, reconsiderar la experiencia de los clientes para mejorarla día a día. En este caso, nos referimos a la formación propiamente dicha, que en la actualidad puede mejorarse con multitud de innovaciones pedagógicas, pero también con todo aquello que la rodea: la inscripción a una sesión de formación, el seguimiento posterior a la formación, etc.

Captar nuevos clientes

Las empresas emergentes persiguen el hipercrecimiento, lo que significa cruzar fronteras geográficas para captar clientes en todo el mundo. Para las organizaciones de formación, el aprendizaje virtual es, a día de hoy, una herramienta al servicio de la expansión de su actividad. La creación de una formación de e-learning es más económica —puesto que podrá usarse muchas veces— y, por tanto, su precio de compra es menor. En la práctica, esto supone la captación de clientes fuera de la zona geográfica de implantación, pero también llegar a clientes que, en condiciones normales, no habrían podido acceder a una formación presencial.

Entender cómo cambian los hábitos de los consumidores con la digitalización

Con la nueva revolución de las formaciones, los clientes de las organizaciones de formación están ahora mucho más conectados. Por eso, entender el cambio en sus hábitos de compra es muy importante porque permitirá a las organizaciones de formación adaptarse convenientemente.

Crear una dinámica comunitaria

Grupos de Facebook, foros o e-learning: el aprendizaje es una actividad social y, en la actualidad, existen herramientas digitales que permiten a los alumnos aprender en grupo. Esto favorece que se impliquen más en las formaciones a distancia, pero también perpetuar las formaciones presenciales. La creación de una dinámica comunitaria entre los alumnos permite fidelizar a los clientes y proyectar en el tiempo la actividad de formación. Otro elemento importante es la vertiente comunitaria de la actividad de formación. Teniendo en cuenta que, a día de hoy, la profesión separa las organizaciones de formación de gran envergadura de los formadores independientes, a estos últimos les conviene unirse para defender sus intereses. En este sentido, la creación de una dinámica comunitaria dentro de la propia profesión de formador/a con vistas a construir una oferta formativa más completa es un gran desafío para el futuro.


Estas son algunas pistas que podrá tomar como punto de partida para reflexionar sobre la transformación digital de su organización de formación. En próximas entregas, abordaremos más en detalle cómo analizar cada aspecto de su actividad para adaptarse a los cambios futuros de la profesión de formador/a.


Este artículo concluye nuestra serie dedicada a la Guía de Transformación Digital. Puedes ver los episodios anteriores aquí:

Jade Atoui

Tras haber acompañado a responsables de proyectos digitales dentro de una aceleradora de startups, decidí orientar mi carrera hacia la redacción de contenidos… ¡Y me he embarcado en el viaje de la formación profesional! En la actualidad, me interesa la transformación de la profesión de formador/a a través de la revolución digital.

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